Te imagino pensandome mientras te vistes te imagino y me duele la espera. Quisiera ser tu espejo, para mirarte para que te mires en mi
La nobleza de estas sensaciones se diluye entre los torridos deseos Te siento mia
1 comentario:
Anónimo
dijo...
Lo fuí. Fue tuya la impaciencia, la prisa, la imaginación "encorriendo" a los minutos.
Desear-te
Desear-te no precisa de palabras por que no puede consumarse en ningún idioma. No puede fraguarse en fonemas por que sólo se forja en el aire con hormonas que la piel trasuda.
Desear-te no posee etimología ni lingüística su autenticidad radica en la escasa probabilidad de que alguna de mis feromonas humedezcan él vibrar de un sonido o impregnen su vehemencia en un papel.
(eran tus ojos los que reflejaron mis labios mientras maquillaba mi rostro...como tantas veces me has mirado; mientras perfilo mis labios o ensombrezco mis ojos...era tu retina quien contenia mi sonrisa al pensarte)
Hoy
No me vestí para ti y sin embargo, mientras abotoné mi blusa, fueron tus manos las que sentí en mi pecho y la claridad de tus ojos, celosos invadiendo mi escote… latiendo su vértigo.
No pensaba en ti cuando calcé mis pies y enfundé mi cuerpo y aun así, era tu boca la que se ató a mi cintura prendida en mis caderas derrochando sus besos.
Esta noche, cuando me desnude al alba y descanse al día sobre aquel recuerdo, añoraré tus manos desabrochando el silencio.
1 comentario:
Lo fuí. Fue tuya la impaciencia, la prisa, la imaginación "encorriendo" a los minutos.
Desear-te
Desear-te no precisa de palabras
por que no puede consumarse en ningún idioma.
No puede fraguarse en fonemas
por que sólo se forja en el aire
con hormonas que la piel trasuda.
Desear-te no posee etimología ni lingüística
su autenticidad radica
en la escasa probabilidad
de que alguna de mis feromonas
humedezcan él vibrar de un sonido
o impregnen su vehemencia en un papel.
(eran tus ojos los que reflejaron mis labios mientras maquillaba mi rostro...como tantas veces me has mirado; mientras perfilo mis labios o ensombrezco mis ojos...era tu retina quien contenia mi sonrisa al pensarte)
Hoy
No me vestí para ti
y sin embargo,
mientras abotoné mi blusa,
fueron tus manos las que sentí en mi pecho
y la claridad de tus ojos,
celosos
invadiendo mi escote…
latiendo su vértigo.
No pensaba en ti
cuando calcé mis pies
y enfundé mi cuerpo
y aun así,
era tu boca la que se ató a mi cintura
prendida en mis caderas
derrochando sus besos.
Esta noche,
cuando me desnude al alba
y descanse al día
sobre aquel recuerdo,
añoraré tus manos
desabrochando el silencio.
Lúdica. Pasión.
Publicar un comentario