NUESTRA

viernes, 8 de noviembre de 2013

Tiempo

Por prepotencia, sentenciaría como celos este mal.
Con racionalidad, cúmulo de malos momentos.
Subyugado por la rabia, como egoísmo.
Con amor, incomprensión.

Entretengo mi mente por no pensarte,
me dueles.
Y la enredo en búsquedas y porqués
y sólo consigo atormentarla.

Podría pasar por encima, de puntillas,
incluso cerrar los ojos;
pero me importas, mucho, todo
y no soy capaz.

Si son celos, que no envidia, comprensibles,
pero inconsecuentes.
La causa fue alentada y animada
(posiblemente con la boca pequeña),
la situación era previsible y próxima
y las consecuencias evidentes.

Hazlo, me decías;
estaré encantada;
quiero que llegue.

Y llegó.


Me inclino también por la aglomeración de infortunios.
Esta me consuela más.
Aquí estoy, de tu mano,
abrazándote.
No soltaré.
Jamás y menos ahora.


Egoísmo. Esa sí duele.
Me acusas de distanciamiento, de olvido.
Me tachas de insensible con el "nosotros".
Me culpas por antagonismo entre comportamientos.
Pero no puedes comparar situaciones tan dispares.
No es justo.


Y la más temida.
Te posicionas en mi tesitura y haces lo que te gustaría que yo hiciera?
Me das espacio que no te he pedido ni deseo?
Me alejas cuando te necesito cerca?

Bulle mi cabeza, casi mortificante.
Salto entre ellas, interactuo y las barajo.
Cuando veo luz y creo encontrar, derrumbe.


Qué temes?
Sabes qué eres para mi.
Qué envidias?
Te he dado y te seguiré dando todo
Qué quieres?
Que elija?


Si no es eso,
déjame estar a tu lado.
Quiero ofrecerte mi pecho para sostenerte,
quiero presionar tu mano al besarte,
quiero fundir nuestros cuerpos.

Estoy aquí, contigo.


Tiempo? Tiempo para qué?
No es tiempo, verdad?



Sea como sea y por lo que sea,
ya casi me da igual,
porque lo que me anima a escribirte,
a acercarme,
a lucharte....
es que te amo,  puta,  mi puta.

No hay comentarios: