Te vi llegar, sonriendo, tan atractiva,
al acercarte, me sacaste la lengua
y mi cuerpo se tensó.
Deseo tus aproximaciones, sinuosas,
tan sensuales como tu mirada,
tan provocativas como tus piernas.
Las anhelo desde la primera vez,
recuerdas?
te viniste hacia mí y me devoraste.
las palabras se desordenan al rememorar-te,
agitadas y convulsas,
como mi deseo.
Te bajaría esa estrella,
por la que suspiras;
pero, aun eso, no evidenciaría mi debilidad por tí.
NUESTRA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario