nos miramos a los ojos y no tuvimos que decirnoslo,
siempre es diferente, distinto,
no me canso y quiero más.
Si busco explicación a este sentir
solamente hallo una convicente,
una que se sostenga con algo más firme
que los hilos de la casualidad.
Veo una pasión desbordante, arrebatadora,
loca y seductora, pletórica en su raiz,
incitadora y sensual, imaginativa,
creativa y, como no, compartida.
Esa pasión contagiosa, rebelde,
va dibujando nuestro caminar,
desechando incomodidades y quebrantos,
apartando óbices o trabas.
He crecido con ella, como tu (me dices),
me ha modelado y enriquecido,
y ha conseguido obrar camios en mí
que nunca hubiera sospechado alcanzar.
Y mis cambios te alcanzan y te perfilan,
llevándonos a donde queremos llegar,
y es ese premio el que nos conduce
al fenómeno de la disparidad en nuestro mar.
Te amo
1 comentario:
Gracias? mil? o son diez mil?
No hay de qué.
Publicar un comentario